Escrito y revisado por
Dra. Rosanna Rodríguez Betancourt
Directora Médica de Clínica Betancourt · Colegiada Nº 282848740
Graduada Cum Laude en Medicina y Cirugía y con más de 20 años dedicada a la medicina estética y los tratamientos láser, la Dra. Betancourt fundó Clínica Betancourt con un enfoque centrado en procedimientos mínimamente invasivos y resultados naturales. Es miembro de la SELMQ y la SEME, y participa habitualmente como ponente en congresos del sector.
Más sobre la Dra. Betancourt →La sequedad vaginal en la menopausia es una de las consecuencias más frecuentes, aunque de las menos visibles, del descenso hormonal propio de esta etapa. A partir de 1950 comienza a producirse un aumento significativo no solo de la supervivencia en las personas mayores de 55 años, sino que como plantea James F. Fries comenzamos a pasar más años en buen estado de salud.
Gracias a los avances médicos y sociales una persona de 50-55 años actualmente tiene muchos años de vida por delante que quiere disfrutar con total vitalidad. Sin embargo, en esta etapa la mujer sufre una caída hormonal brusca que va a afectar significativamente su calidad de vida en muchos aspectos.
La menopausia causa un cambio radical en los niveles de estrógenos y progesterona, que hasta ese momento sintetizaban los ovarios. Ello conlleva cambios en el sistema óseo, muscular, anímico, de control de la temperatura, genitourinario, entre otros.
Se estima que entre el 40 % y el 60 % de las mujeres posmenopáusicas presentaran síntomas relacionados con la atrofia vulvovaginal o síndrome genitourinario de la menopausia (SGUM) en los primeros 5 años. Esta patología silenciosa altera negativamente la calidad de vida de las mujeres afectadas.
En este blog explicaremos los cambios que se producen en el sistema genitourinario secundarios a la caída estrogénica en la mujer menopáusica, cómo estos cambios provocan los principales síntomas del SGUM, así como abordaremos el tratamiento de la sequedad vaginal con láser y otras alternativas terapéuticas.
¿Por qué aparece la sequedad vaginal en la menopausia?
En la mujer las concentraciones séricas de estradiol (principal estrógeno femenino) oscilan entre 147 y los 1468 pmol/l (40–400 pg./ml) y caen a menos de 73 pmol/l (20 pg./ml) posterior a la menopausia. Este descenso hormonal es el responsable de los cambios a nivel genitourinario que se producirán en los siguientes años.
Los estrógenos son los principales responsables del mantenimiento de la estructura y la función vaginal. Actúan sobre los receptores presentes en todas las capas de la pared vaginal, regulando la renovación celular, la síntesis de colágeno, la vascularización y el equilibrio de la microbiota local.
En el siguiente esquema podemos observar en la columna izquierda una foto histológica del aspecto de las diferentes capas vaginales. Las acciones mediadas por los estrógenos sobre ellas mantienen el trofismo y funcionalidad de los tejidos.
Sin embargo, como podemos observar en la columna derecha con la falta de estimulación estrogénica los tejidos cambian, se atrofian y degeneran. Son estos cambios los que desencadenarán los síntomas del SGUM como veremos en el siguiente acápite.

¿Cuáles son los principales síntomas del Síndrome Genitourinario de la Menopausia?
Aunque solemos hablar de sequedad vaginal esta es solo la manifestación mas visible de un proceso más complejo como hemos visto anteriormente.
La disminución de los estrógenos desencadena una cascada de cambios biológicos que afecta de forma simultánea a todas las capas de la pared vaginal.
Cada una de estas capas desempeña funciones específicas y dependen de la estimulación estrogénica cumplirlas. Cuando desaparece el estímulo hormonal, todas ellas comienzan a modificarse de forma progresiva, explicando los diferentes síntomas del síndrome genitourinario de la menopausia.
- El epitelio o mucosa: primera barrera de protección.
Constituye una barrera gruesa, flexible y rica en glucógeno. Los estrógenos estimulan la renovación constante de estas células, mantienen su grosor (dependiente de la cantidad de colágeno) y concentración de glucógeno. Este glucógeno es el alimento para los lactobacillus, las bacterias beneficiosas que predominan en la vagina sana.
Durante la menopausia el epitelio se vuelve más fino y frágil. Al disminuir el glucógeno, disminuyen los lactobacilos (Lactobacillus spp.), se altera el pH y se altera el equilibrio de la microbiota. Como consecuencia la paciente tiene irritación, sensación de quemazón, aumento de la incidencia de infecciones urinarias y dolor durante las relaciones
- Lámina propia: aporta hidratación y elasticidad
Es un tejido rico en colágeno, elastina y numerosos vasos sanguíneos. Con la menopausia los fibroblastos disminuyen su actividad. La vagina pierde grosor, hidratación y capacidad para distenderse. La paciente sentirá sequedad, tirantez y dolor durante la penetración.
- Capa muscular: soporte y función.
La capa muscular mantiene la firmeza de la vagina y participa en el soporte de los órganos pélvicos. Con la falta de estrógenos ocurre una disminución del tono muscular y pérdida de elasticidad. Es un cambio muy lento que contribuirá a la sensación de amplitud vaginal y contribuirá a algunas alteraciones del suelo pélvico.
- Adventicia: el soporte externo.
La capa más externa contiene tejido conectivo de sostén. Los cambios tisulares contribuirán a la perdida global de soporte y elasticidad.

¿Qué otros factores pueden influir en la presencia en mayor o menor gravedad del cuadro de sequedad vaginal?
El Síndrome Genitourinario de la Menopausia (SGUM) es agravado por otros factores conocidos: el tabaquismo, el abuso de bebidas alcohólicas, la disminución de la frecuencia o abstinencia sexual, la falta de ejercicio y la nuliparidad.
¿Cómo afecta la sequedad vaginal a la calidad de vida y a las relaciones sexuales?
En una mujer todavía joven, con los nuevos términos de esperanza de vida, la aparición de la menopausia supone un cambio radical a nivel emocional, fisiológico y sexual. Este es un campo que abarca varias especialidades.
Limitándonos solo a los cambios que ocurren a nivel genitourinarios la calidad de vida de las pacientes se verá afectada pudiendo aparecer disminución de la apetencia sexual, cambios en la dinámica de pareja, alteración del sueño, alteración de la autoestima o depresión.
¿Qué tratamientos puedo realizar para la mejora de la sintomatología de la atrofia vulvovaginal?
Los posibles tratamientos se agrupan en 3 grupos: sustitución hormonal con estrógenos locales o sistémicos, lubricantes locales y los tratamientos regenerativos con láser y PRP.
Sin duda el tratamiento de elección y con más evidencia es la terapia de sustitución hormonal con estrógenos bioidénticos a nivel local o sistémicos. Diversos estudios han demostrado que mejoran el grosor epitelial, normalizan el pH y reducen de forma significativa los síntomas del SGUM. Se puede utilizar en tratamiento único o combinado con terapia regenerativa con láser vaginal.
Desgraciadamente existen limitaciones a la indicación de terapia hormonal sustitutiva dejando a muchas mujeres sin esta opción. En estos casos el tratamiento con láser vaginal puede ser una alternativa regenerativa muy eficaz.
El láser vaginal ha demostrado resultado prometedores en múltiples estudios observacionales y ensayos clínicos, especialmente en mujeres que no pueden o no desean recibir tratamiento hormonal
Tratamiento del síndrome genitourinario con láser vulvovaginal
Uno de los tratamientos que ha ganado más espacio en la mejora de la salud genital de la mujer menopaúsica es el tratamiento de la atrofia vaginal con láser. Son dos tipos de láser los más utilizados: láser de CO2 y láser Erbio:YAG. En Clínica Betancourt, Madrid; trabajamos desde hace unos 8 años con el equipo SP dynamis de Fotona, que se agrupa dentro de los láser Erbio YAG. En nuestra experiencia hemos comprobado que es un tratamiento eficaz que logra gran satisfacción entra las pacientes tratadas.
¿Cómo actúa el láser?
Si la menopausia provoca cambios degenerativos de los tejidos vaginales, el objetivo del tratamiento láser es estimular los mecanismos biológicos regenerativos y reparadores de estos tejidos afectados.
El láser vaginal busca activar los procesos naturales regeneración que favorezcan la recuperación del trofismo, la vascularización y la calidad de la matriz extracelular.
Para ello combina dos efectos
- Mínima ablación controlada.
El láser induce pequeñas microlesiones controladas en mucosa y lámina propia.
- Depósito de calor en profundidad
Este modo es sin duda la gran novedad que ofrece la casa Fotona contra otros equipos de láser vaginal. Su modo Smooth ofrece un pulso largo no ablativo deposita calor en los planos profundos para actuar sobre los fibroblastos (las células que sintetizan colágeno) y provoca la activación mediante calor de estos. Es un procedimiento no doloroso, sin ablación que permite llegar a planos más profundos como tejido muscular, logrando disminución de la flacidez en la zona.
Los efectos de la aplicación del láser por los modos descritos sobre la pared vaginal provoca directamente activación de los fibroblastos, aumento de la formación de colágeno, aumento de la vascularización, induce remodelado de la matriz extracelular, mejora la elasticidad del tejido. Con un tejido sano se recupera la lubricación y restitución del pH vaginal normal.
Se produce un proceso de remodelado tisular intenso que provoca que la vagina y los tejidos circundantes recuperan su funcionalidad.
¿Cómo es una sesión de láser vaginal?
- Valoración clínica.
- Preparación.
- Aplicación del láser.
- Duración 10-20 min.
- Recuperación inmediata.
¿Cuántas sesiones suelen ser necesarias?
Para un primer tratamiento lo habitual es pautar 3 sesiones. Una sesión al mes. Casi la totalidad de los pacientes suelen referir mejoría en la segunda sesión. Una vez alcanzado los objetivos terapéuticos se pautarán las sesiones de mantenimiento.
¿Es doloroso?
Es un procedimiento no doloroso y no requiere anestesia local.
¿Quién puede beneficiarse del tratamiento?
- Menopausia natural
- Menopausia precoz
- Atrofia vaginal secundaria a otras patologías
- Contraindicación o rechazo de terapia hormonal
- Síntomas persistentes pese a hidratantes o lubricantes
Contraindicaciones
- Infección vaginal activa.
- Sangrado vaginal no estudiado.
- Sin la revisión ginecológica anual. Esta no es una contraindicación formal, pero sí una medida de seguridad a mantener.
¿Los resultados son permanentes?
Los resultados no son permanentes. Se necesita mantener los resultados de mejora de la mucosa vaginal por estimulación con láser a lo largo del tiempo. Una vez obtenidos los resultados de regeneración se recomienda según la gravedad del cuadro previo una sesión de mantenimiento cada 6-12 meses. Lo más habitual es realizar una sesión cada 1 año posterior al tratamiento.
¿Puedo hacer vida normal después?
Después del tratamiento se recomienda 5 días sin penetración vaginal y lubricantes internos por el mismo periodo.
Por lo demás la paciente puede reincorporarse inmediatamente a su vida habitual.
¿Es compatible con otros tratamientos?
No solo es compatible con otros tratamientos, sino que es usual combinarlos.
¿Mejora también las relaciones sexuales?
Sin duda uno de los grandes beneficios que logra la paciente mantener relaciones sexuales, mejora del deseo, mejora la lubricación y desaparece el dolor durante las relaciones. También es una medida eficaz para evitar las infecciones urinarias de repetición por alteración de la microbiota local al cambiar el pH y la calidad de las mucosas.
¿A partir de qué edad puede realizarse?
Siempre que esté indicado no existe limitación por edad para su realización.
La sequedad vaginal asociada a la menopausia es un trastorno que se presenta de modo progresivo. Sin tratamiento, la deficiencia estrogénica mantiene los cambios estructurales de la mucosa vaginal, por lo que la atrofia, la sequedad y el dolor tienden a persistir y empeorar con el tiempo. El tratamiento con láser vaginal ayuda a mejorar los síntomas de las pacientes mediante la regeneración de los tejidos afectados.
