
Escrito por
Dra. Rosanna Rodríguez Betancourt
Directora médica de Clínica Betancourt · Colegiada Nº 282848740
Especialista en medicina estética y rejuvenecimiento facial sin cirugía, con más de 15 años de experiencia en tratamientos láser mínimamente invasivos.
Ver perfil completo →Nuestros 8 años de experiencia en Clínica Betancourt, Madrid.
Con el envejecimiento se producen cambios progresivos en el rostro y el cuello que afectan a los distintos tejidos que conforman la estructura facial. La piel, el SMAS (sistema músculo-aponeurótico superficial), los ligamentos de sostén y los compartimentos grasos experimentan modificaciones en su volumen, sus proporciones y su posición.
Como consecuencia, aparecen algunos de los signos más característicos del envejecimiento facial: pérdida de definición del óvalo, descenso de los tejidos, aparición o profundización de surcos y pliegues y una mayor flacidez cutánea.

El reposicionamiento de los tejidos faciales descendidos constituye uno de los principales objetivos de los tratamientos de rejuvenecimiento del rostro y el cuello.
El lifting quirúrgico, en sus diferentes modalidades, es el tratamiento de referencia en el tratamiento de la ptosis facial. Sin embargo, durante los últimos años, las técnicas de endolifting mediante láser subcutáneo han ganado un amplio espacio propio como alternativa eficaz al lifting en pacientes correctamente seleccionados.
¿Qué es un endolifting facial?
Cuando hablamos de endoliftig o endoláser nos referimos a una técnica mínimamente invasiva en la que utilizamos un láser conectado a una fibra óptica, que nos permite transmitir energía de modo altamente controlado a los diferentes planos faciales que deseamos tratar.
El tratamiento se dirige fundamentalmente a dos estructuras: la piel y al SMAS (sistema músculo-aponeurótico superficial), aunque también podemos actuar sobre determinados depósitos de tejido adiposo cuando existe una indicación concreta.
El objetivo es conseguir un efecto de tensado cutáneo y reposicionamiento de los tejidos, actuando de forma selectiva sobre los diferentes planos anatómicos en función de las necesidades de cada paciente. Cuando está indicado, podemos asociar además el tratamiento de pequeños depósitos grasos, especialmente en la papada o tercio inferior facial.
¿Cómo actúa el láser para conseguir un efecto lifting?
La pregunta que siempre nos hacéis, es como puede un láser lograr un efecto de tensado y reposicionamiento facial sin necesidad de eliminar piel ni realizar suturas internas como hace un estiramiento quirúrgico.
Aunque parezca magia no lo es. La respuesta está en una de las principales características de las terapias con láser. Podemos diseñar la entrega de la energía provocando diferentes respuestas de los tejidos. Mediante el control de parámetros como la fluencia, pulso, longitud de onda, spot, irradiancia, et, podemos según el modo empleado obtener resultados muy diferentes, desde la eliminación del tejido por ablación y vaporización, a sencillamente activar y bioestimular.
Por el gran abanico de posibilidades terapéuticas que se nos abre soy una gran amante de la tecnología láser y demás tecnologías afines. Con equipos bien diseñados y médicos capacitados podemos lograr grandes cosas.
Y el reposicionamiento facial es uno de los nuevos hitos a sumar dentro de esta nueva “especialización” ¿lasergología?).
¿Cómo vamos a actuar durante un endolifting según el plano objetivo?
En el caso del endolifting se actúa de manera diferente sobre los tres tejidos implicados: piel, SMAS y tejido adiposo, adaptando el procedimiento a la anatomía y a las necesidades de cada paciente.
1. Piel: plano subdérmico superficial
Cuando buscamos mejorar la flacidez y la calidad cutánea trabajamos en un plano subdérmico superficial. La elevación controlada y sostenida de la temperatura tisular hasta aproximadamente 41-42 °C estimula la actividad fibroblástica y favorece posteriormente la síntesis y remodelación del colágeno.
Este proceso se traduce clínicamente en una mejoría progresiva de la firmeza, elasticidad y calidad de la piel.
Junto con esta respuesta biológica progresiva se produce un efecto físico de retracción inmediata del colágeno, responsable de parte del efecto inicial de tightening o tensado.
Durante esta fase del procedimiento resulta en especial importante mantener correctamente el plano de trabajo y controlar la transmisión de energía hacia la dermis que es nuestro tejido diana.
2. SMAS: el plano responsable del reposicionamiento
El SMAS o sistema músculo-aponeurótico superficial constituye uno de los planos más interesantes y, al mismo tiempo, más complejos del endolifting facial.
En este nivel el objetivo es diferente al del tratamiento cutáneo: buscamos generar una retracción controlada del plano fibroso que contribuya al reposicionamiento de los tejidos faciales.
Aquí la técnica es diferente a la realizada en piel, para modificar las estructuras más densas de colágeno maduro tipo 1 que forma el sistema musculo aponeurótico debemos alcanzar temperaturas ligeramente mayores (55 ºC), pero sin gran difusión, buscando una coagulación tisular controlada.
Este daño térmico desencadena una cascada de reparación que provocara:
- Contracción del colágeno viejo.
- Fibroblastos locales se trasforman en miofibroblastos, que tiene capacidad contráctil
Este conjunto de cambios bioquímicos serán los responsables del efecto tensor que se producirá en las siguientes 12 semanas, con depósito de nuevo colágeno mucho más corto y rígido.
Por este motivo, el resultado del endolifting no debe valorarse únicamente de forma inmediata: una parte importante de su efecto se desarrolla durante las semanas posteriores al procedimiento.
3. Tejido adiposo: tratamiento selectivo
La grasa facial no la tratamos de rutina durante un endolifting. Los compartimentos grasos desempeñan un papel fundamental en la estructura y armonía del rostro y, por tanto, debemos preservarlos y conocer con precisión el plano en el que estamos trabajando y controlar la energía administrada para evitar una pérdida de volumen graso no deseada.
Sin embargo, existen determinadas localizaciones en las que la reducción selectiva del tejido adiposo puede formar parte del objetivo terapéutico, especialmente la papada y los depósitos grasos situados en la región mandibular o jowls y tercio inferior de la cara.
En estos casos introducimos la fibra en el interior del panículo adiposo y aplicamos energía de forma controlada para producir daño térmico de los adipocitos y reducir el depósito graso tratado. La elevación de la temperatura a 50-60 ºC o más permite causar destrucción de las células adiposas. Con lisis y muerte celular. Según la cantidad de tejido adiposo dañado se puede extraer mediante succión o sencillamente esperar a que el propio organismo elimine las células dañadas.
El tratamiento de modo global de estas estructuras son las que nos proporcionaran un resultado excelente.
¿Qué áreas faciales se benefician más de un endolifting?
El tratamiento resulta especialmente interesante en los dos tercios inferiores del rostro, donde el descenso progresivo de los tejidos modifica el contorno facial.
También podemos tratar la línea mandibular, la papada y el cuello, adaptando el plano y los objetivos del tratamiento a cada zona.

¿Quién es un buen candidato?
En nuestra experiencia, el endolifting constituye una buena opción para pacientes en los que queremos mejorar una ptosis o flacidez facial leve o moderada, especialmente cuando deseamos actuar simultáneamente sobre el reposicionamiento de los tejidos y la calidad de la piel.
También puede ser especialmente interesante cuando existe grasa localizada en la papada o en la región de los jowls y queremos combinar su reducción con el tensado cutáneo.
Puede estar indicado asimismo en pacientes que:
- presentan un grado de flacidez que todavía no justifica un estiramiento quirúrgico;
- podrían ser candidatos a cirugía, pero no desean someterse a ella;
- buscan un procedimiento con un periodo de recuperación más corto que el de un estiramiento quirúrgico.
La selección adecuada del paciente es fundamental, ya que el endolifting no pretende sustituir al lifting quirúrgico en todos los grados de envejecimiento facial.
¿Cómo realizamos un endolifting facial? Paso a paso
1. Valoración clínica
Antes del procedimiento realizamos una valoración individualizada de la anatomía facial, el grado de flacidez, la calidad de la piel y la distribución del tejido adiposo.
2. Marcaje
Con el paciente incorporado definimos las áreas que vamos a tratar y los objetivos específicos de cada zona.
3. Anestesia local
El procedimiento se realiza con anestesia local tumescente. El paciente permanece despierto y habitualmente no es necesaria sedación.
4. Tratamiento con endoláser
En Clínica Betancourt realizamos el procedimiento con el equipo SP Dynamis de Fotona, que dispone de un láser Nd:YAG al que podemos conectar una fibra óptica diseñada para este tipo de tratamiento.
La fibra se introduce a través de un pequeño punto de entrada en la piel que posteriormente no requiere sutura.
A partir de ese acceso podemos trabajar los diferentes planos previamente seleccionados, controlando la posición de la fibra y la energía administrada en función del objetivo terapéutico.
5. Finalización y control
Un tratamiento completo de cara y cuello tiene una duración aproximada de dos horas.
Al finalizar colocamos una mentonera de compresión. El paciente puede abandonar la clínica por su propio pie y, de forma habitual, no necesita acudir acompañado ni permanecer en ayunas.
¿Cuándo empiezan a verse los resultados?
Aunque pueden observarse algunos cambios iniciales, el efecto tensor comienza a hacerse más evidente aproximadamente a partir de los 15 días.
La remodelación de los tejidos continúa durante las semanas posteriores, por lo que el resultado se hace progresivamente más evidente y alcanza su expresión clínica alrededor de los tres meses.
¿Qué resultados podemos obtener?
Dependiendo de las características del paciente y de las áreas tratadas, el endolifting puede conseguir:
- Retracción y tensado cutáneo.
- Mejoría de la calidad de la piel.
- Reposicionamiento de tejidos del tercio medio e inferior facial.
- Mayor definición y continuidad del borde mandibular.
- Reducción de la grasa submentoniana cuando está indicado su tratamiento.
- Tensado de la piel de la papada.
- Mejoría de determinados grados de dermatocalasia o flacidez cutánea palpebral.
¿Cuáles son los límites de un endolifting?
Tan importante como conocer lo que podemos conseguir con un tratamiento es explicar correctamente qué problemas no va a solucionar.
El endolifting:
- No corrige de forma significativa bolsas palpebrales importantes ni grandes excesos de piel.
- No repone pérdidas importantes de volumen facial.
- No elimina lesiones pigmentadas.
- No está diseñado específicamente para tratar las alteraciones superficiales derivadas del fotodaño, como arrugas profundas o cicatrices.
- No constituye un tratamiento específico del eritema facial persistente.
Para un resultado global excelente es habitual en nuestra practica asociar al endolifting a otros procedimientos como: picoláser para el tratamiento de lesiones pigmentadas, láser Er.YAG para arrugas más profundas u otras tecnologías según el paciente.
Recuperación y cuidados después del Endolifting
En nuestra experiencia creemos resulta imprescindible el uso de mentonera después del tratamiento para asegurar el reposicionamiento tisular, fundamentalmente cuando tratamos la papada.
Inicialmente se utilizará las 24 horas del día durante 3- 7 días (varía según cada caso)
Posteriormente la utilizaremos por las noches, al menos otros 15 días.
Posibles efectos adversos y complicaciones
Son frecuentes el edema, la sensibilidad local y los hematomas, que suelen mejorar de forma progresiva durante los días o semanas siguientes.
Con menor frecuencia pueden aparecer quemaduras, infección, alteraciones de la sensibilidad, asimetrías, irregularidades del contorno, induración, edema prolongado o lesión nerviosa con debilidad muscular transitoria. Algunas complicaciones pueden requerir tratamiento. Una indicación correcta, el conocimiento anatómico y el seguimiento médico reducen el riesgo, pero no lo eliminan.
Endolifting contra lifting quirúrgico
Aunque ambos procedimientos buscan mejorar el descenso de los tejidos faciales, no son tratamientos equivalentes ni están indicados necesariamente para el mismo paciente.
| Endolifting | Lifting quirúrgico |
| Anestesia local | Anestesia general |
| Sin cicatrices | Cicatrices |
| Recuperación en 3-7 días | Recuperación 21-30 días |
| Flacidez leve a moderada | Flacidez importante |
| Menor resultado en caída facial o ptosis | Mayor resultado |
| Gran mejoría de la calidad de la piel | Ninguna mejoría de la calidad de la piel |
Fotos de resultados


Nota: Las fotos se han realizado en el control de los 30 días.no han sido tratadas, retocadas o editadas
Conclusiones
En nuestra experiencia la técnica de endolifting facial es una opción terapéutica eficaz para el tratamiento del descolgamiento facial.
Su éxito depende de la calidad de la tecnología empleada (láser, fibra óptica), de una adecuada selección del paciente y de una técnica cuidada por parte del profesional que realiza el procedimiento.
Preguntas frecuentes sobre el endolifting facial
¿El endolifting facial sustituye a un lifting quirúrgico?
No. Puede mejorar la flacidez leve o moderada y el contorno en pacientes seleccionados, pero no ofrece el mismo grado de elevación ni corrige grandes excesos de piel.
¿Cuánto dura el procedimiento?
Un tratamiento completo de rostro y cuello suele durar alrededor de dos horas, aunque depende de las zonas tratadas.
¿Cuándo se aprecia el resultado?
La evolución es progresiva. Los primeros cambios pueden observarse durante las semanas iniciales y la valoración más representativa suele realizarse alrededor de los tres meses.
¿Cuánto dura la recuperación?
El edema, la sensibilidad y los hematomas son variables. Muchas personas retoman pronto su actividad habitual, aunque los signos inflamatorios pueden persistir durante días o semanas.
¿Cuántas sesiones se necesitan?
Habitualmente se plantea una sesión y se reevalúa el resultado tras completar la fase inicial de remodelación. La necesidad de tratamientos adicionales depende de la evolución y de los objetivos.
Referencias científicas
Nota de evidencia: la bibliografía sobre láser subdérmico Nd:YAG de 1064 nm apoya la lipólisis localizada y el tensado cutáneo, pero está formada en gran parte por estudios pequeños, heterogéneos y realizados en áreas corporales. La evidencia específica para reposicionamiento facial profundo o elevación del SMAS es más limitada; por ello el texto diferencia estos objetivos del lifting quirúrgico.
- Kim KH, Geronemus RG. Lipolysis using a novel 1064 nm Nd:YAG laser. Dermatologic Surgery. 2006;32(2):241-248. PMID: 16442045.
- DiBernardo BE, Reyes J, Chen B. Evaluation of tissue thermal effects from 1064/1320-nm laser-assisted lipolysis and its clinical implications. Journal of Cosmetic and Laser Therapy. 2009;11(2):62-69. doi:10.1080/14764170902792181.
- DiBernardo BE, Reyes J. Evaluation of skin tightening after laser-assisted liposuction. Aesthetic Surgery Journal. 2009;29(5):400-407. doi:10.1016/j.asj.2009.08.006.
- McBean JC, Katz BE. A pilot study of the efficacy of a 1064 and 1320 nm sequentially firing Nd:YAG laser device for lipolysis and skin tightening. Lasers in Surgery and Medicine. 2009;41(10):779-784. doi:10.1002/lsm.20858.
- Goldman A, Wollina U, Mundstock EC. Evaluation of tissue tightening by the subdermal Nd:YAG laser-assisted liposuction versus liposuction alone. Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery. 2011;4(2):122-128. doi:10.4103/0974-2077.85031.
- Katz BE, McBean JC. Laser-assisted lipolysis: a report on complications. Journal of Cosmetic and Laser Therapy. 2008;10(4):231-233. doi:10.1080/14764170802524437.
