Por qué no existe «el mejor láser» y trabajamos con seis plataformas distintas
Cuando alguien visita la clínica por primera vez y ve la cantidad de equipos que tenemos en la Unidad Láser, casi siempre surge la misma pregunta: ¿de verdad hace falta tanta tecnología? En este blog quiero explicar, desde un punto de vista técnico, por qué la respuesta es sí.
¿Por qué un mismo láser no puede tratarlo todo?
Un láser no es «un aparato», es una longitud de onda concreta emitida en un tiempo de pulso concreto, diseñada para ser absorbida selectivamente por una diana específica de la piel: la melanina, la hemoglobina, el agua o el colágeno. Este principio se llama fototermólisis selectiva, y es la base de toda la medicina láser.
Cambiar la longitud de onda, o cambiar la duración del pulso, de milisegundos a nanosegundos, de nanosegundos a picosegundos, cambia por completo qué diana capta la energía, a qué profundidad llega y qué efecto biológico produce. Un láser optimizado para romper el pigmento de un tatuaje no es el mismo que necesitamos para estimular colágeno en profundidad, ni el mismo que necesitamos para coagular un vaso sanguíneo superficial.
De ahí que, desde el inicio de la clínica, decidiéramos no conformarnos con una única plataforma polivalente, sino ir incorporando, indicación a indicación, la tecnología más adecuada para cada una.
¿Qué plataformas componen nuestra Unidad Láser y para qué usamos cada una?
Fotona SP Dynamis® Nuestra plataforma más versátil, con doble tecnología Er:YAG y Nd:YAG. Según nuestra experiencia en Clínica Betancourt, Madrid, es la que más aplicaciones distintas cubre: rejuvenecimiento cutáneo, lifting facial no quirúrgico (Fotona 2D, 3D y 4D), endolifting facial y corporal, lipoláser, tratamiento del ronquido, depilación y regeneración ginecológica.
Asclepion PicoStar® Láser de picosegundos, con pulsos de menos de 300 picosegundos. La duración del pulso es aquí la clave: al ser tan corto, la energía llega a la diana antes de que se genere calor residual, lo que permite fragmentar el pigmento en partículas mucho más pequeñas y con menos daño colateral que con un láser de nanosegundos. Lo usamos en eliminación de tatuajes, lesiones pigmentadas, rejuvenecimiento cutáneo por efecto LIOB y cicatrices atróficas.
Fotona StarWalker® Una segunda tecnología de picosegundos, que complementa a la anterior especialmente en tatuajes y lesiones pigmentadas en manos y antebrazos. No todos los pigmentos, ni todos los colores de tinta, responden igual a una única longitud de onda; contar con más de una opción nos permite elegir siempre la más adecuada para cada caso concreto.
Fraxel® Láser fraccionado no ablativo, con indicaciones aprobadas por la FDA para rejuvenecimiento cutáneo (arrugas, elastosis, atrofia), melasma, cicatrices de acné y postquirúrgicas, estrías y cambios de pigmentación de la piel.
Silklase Láser CO2 Nuestra opción de láser fraccionado ablativo, para un resurfacing más profundo, tanto en rejuvenecimiento cutáneo como en cicatrices de acné y estrías, en cara y en cuerpo.
Ellipse® Aquí cambiamos de mecanismo: no es un láser, sino tecnología de luz pulsada intensa (IPL). La utilizamos en lesiones vasculares (angiomas, telangiectasias, rosácea, cuperosis) y lesiones pigmentarias (léntigos solares, pigmentación moteada), además de mejorar la textura y la luminosidad general de la piel.
¿Por qué no basta con tener uno o dos láseres «generalistas»?
Porque cada indicación tiene, detrás, una biología distinta. Un tatuaje no responde igual que una mancha solar; una cicatriz de acné no responde igual que una flacidez de papada; un vaso roto no responde igual que un poro dilatado. Tratar todas estas indicaciones con la misma tecnología significa, en la práctica, aceptar un resultado subóptimo en varias de ellas para poder cubrirlas todas con un único equipo.
No es habitual encontrar bajo un mismo techo esta variedad de plataformas láser y de luz. Para el paciente, la diferencia se traduce en algo muy concreto: no adaptamos tu problema a la máquina que tenemos disponible, adaptamos la máquina a tu problema.
