¿Cómo envejece nuestra piel? (Segunda parte)

Este daño no solo tiene importancia estética, sino que esta relacionado con la aparición de lesiones premalignas y malignas de la piel.

Los tratamientos médicos en este caso van a ir dirigidos  a la prevención y a la eliminación y renovación de la piel dañada.


LAS PRINCIPALES ORIENTACIONES PREVENTIVAS SE HACEN OBVIAS

+ evitar la exposición solar excesivamente
+ usar pantallas solares de protección
+ no fumar
+ evitar tóxico y contaminación
+ dieta rica en antioxidantes
+ suplementación oral de vitaminas y antioxidantes.


En cuanto a los tratamiento en clínica nos centraremos en eliminar los daños, siendo las principales armas terapéuticas utilizadas los peelings químicos y los tratamientos de renovación cutánea con láser.

Cuando el daño es leve solemos utilizar tratamientos de peelings suaves a base de alfahidroxiacidos y tratamiento con cremas de retinol en casa.

Para tratamientos más intensos utilizamos mucho el Fraxel, un láser de rejuvenecimiento fraccional no ablativo. Es un láser que nos gusta especialmente por su alta efectividad y seguridad. Nos permite renovar la piel dañada desde planos superficiales hasta planos profundos como dermis reticular. Con la gran ventaja de no  remover la capa cornea por lo que el paciente nunca tiene costra limitándose el tiempo de recuperación a 1-3 días de enrojecimiento y ligero edema a diferencia de la media de 7-10 días de recuperación de peelings medios o láseres ablativos.


Nuestro otro gran grupo de causas de envejecimiento de la piel seria:

2. ALTERACIÓN O DÉFICIT DE LOS MECANISMOS DE ESTIMULACIÓN DE LA SÍNTESIS Y REPARACIÓN

Clinica Betancourt, Pozuelo de Alarcón, Madrid

A partir de los 35 nuestra piel pierde densidad, secundario fundamentalmente a la disminución de la síntesis de colágeno (el colágeno es el 80 % del grosor dérmico).

Existen grandes evidencias científicas que avalan, que además de al envejecimiento intrínseco celular y a la pérdida de funcionalidad, esto se debe a la desregulación hormonal que sufre el organismo a partir de esta edad.

Después de los 35-40 años se hace muy evidente una disminución de la hormona del crecimiento, de las hormonas sexuales, de la hormona tiroidea o de la melatonina. Todas ellas implicadas de forma activa en la estimulación de la síntesis proteica y en la activación del metabolismo en general. Este proceso afecta a la piel, siendo dramáticamente evidente en la mujer menopausia que sufre un envejecimiento cutáneo acelerado posterior a la pérdida brusca de estrógenos, haciendo evidente el importante papel que juegan estos en la estimulación de la síntesis de colágeno por parte de los fibroblastos dérmicos.

Las consecuencias serán a corto plazo la aparición de piel fina, atrofia cutánea, arrugas profundas, pérdida de elasticidad o piel seca por disminución de la secreción sebácea.
En este caso van a ser sin duda útiles los tratamientos cosméticos basados en la hidratación y nutrición cutánea.

A nivel médico nos centraremos en los tratamientos de reposición y nutrición como infiltraciones con ácido hialurónico, la mesoterapia facial con vitaminas, la infiltración dérmico de nuestros propios factores de regeneración plaquetarios, los estimuladores del fibroblasto por inducción calórica como las radiofrecuencias y un largo etc, que nos ayudan a suplir,  combatir y enlentecer el proceso de pérdida.

Pensamos por nuestra experiencia que todos ellos tienen mucho más éxito si son apoyados con estimuladores del colágeno a nivel dérmico como el ácido poliláctico (nombre comercial Sculptra), que actúan no como relleno o nutriente sino estimulando la síntesis directamente de nuestros fibroblastos cutáneos supliendo en gran medida el déficit de estimulación hormonal local. Los estudios médicos corroboran nuestra opinión existiendo publicaciones que demuestran un aumento del 30 % del colágeno dérmico, obteniendo de forma gradual y natural un engrosamiento de la piel homogéneo y a base de nuestro propio colágeno.